{"id":1537,"date":"2017-04-26T22:28:46","date_gmt":"2017-04-26T22:28:46","guid":{"rendered":"http:\/\/pianoacoeur.com\/?p=1537\/"},"modified":"2018-06-05T00:50:46","modified_gmt":"2018-06-04T22:50:46","slug":"los-grandes-pianistas-tambien-se-lesionan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/los-grandes-pianistas-tambien-se-lesionan\/","title":{"rendered":"Los grandes pianistas tambi\u00e9n se lesionan"},"content":{"rendered":"<p>Hace un par de semanas el famoso pianista Lang Lang public\u00f3 un comunicado en sus redes sociales en el que explicaba las razones por las que hab\u00eda decidido cancelar todas sus actuaciones por un periodo de un mes y medio. Este fue el comunicado:<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>\u201cLang Lang lamenta anunciar que se ve obligado a cancelar sus actuaciones hasta finales de junio debido a una inflamaci\u00f3n en su brazo izquierdo. Bajo la recomendaci\u00f3n de su m\u00e9dico, Lang Lang se tomar\u00e1 este tiempo para descansar y permitir que su brazo sane para poder recuperarse completamente.\u201d<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Y hoy mismo ha publicado un video en su cuenta de Facebook en el que explica que est\u00e1 iniciando un tratamiento de recuperaci\u00f3n en Europa con un gran m\u00e9dico, y que se siente muy optimista y deseoso de empezar.<\/p>\n<p><strong>Me sorprendi\u00f3 mucho ver que Lang Lang hab\u00eda decidido hacer p\u00fablica la raz\u00f3n de estas cancelaciones.<\/strong> Para mi es todo un gesto de humanidad, fortaleza y car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Espero y deseo que tenga una recuperaci\u00f3n completa en este periodo de descanso y que tras esto pueda continuar con su ritmo habitual de conciertos y actuaciones.<\/p>\n<h4>Un alto riesgo para los m\u00fasicos<\/h4>\n<p>Desgraciadamente las lesiones son muy frecuentes entre m\u00fasicos. Las estad\u00edsticas hablan: <strong>el 60%-80% de los m\u00fasicos desarrolla alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n relacionada con su instrumento en el transcurso de su vida.<\/strong> Adem\u00e1s conviene tener en cuenta que estas estad\u00edsticas no suelen llevar un seguimiento de los m\u00fasicos que han abandonado su carrera o profesi\u00f3n justamente debido a una lesi\u00f3n.<\/p>\n<p>El riesgo es alto, y <strong>las lesiones afectan a m\u00fasicos de todo tipo<\/strong>: tanto a profesionales como a amateurs, a pianistas consagrados como a estudiantes. La causa com\u00fan: tocar un instrumento.<\/p>\n<p>Las lesiones <strong>son un tema tab\u00fa<\/strong> y a los m\u00fasicos en general no les gusta hablar de ello. En el caso de m\u00fasicos concertistas puede haber muchas presiones en juego. \u00bfQui\u00e9n se atrever\u00eda a contratar a un m\u00fasico si existe el riesgo de que pueda cancelar su actuaci\u00f3n? Hablar de lesiones puede crear cierto estigma.<\/p>\n<p>En palabras del pianista Gary Graffman:<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abLos problemas de las manos de los instrumentistas, lo mismo que las enfermedades sociales, son innombrables. Es comprensible: para un int\u00e9rprete que sigue actuando o espera regresar pronto a los escenarios, ser\u00eda de locos anunciar sus discapacidades. Nadie quiere un pianista da\u00f1ado cuando hay una oferta abundante de pianistas saludables. Admitir las dificultades es como saltar, sangrando, en aguas llenas de pira\u00f1as\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>En medio de un panorama como \u00e9ste, la decisi\u00f3n de Lang Lang de hacer p\u00fablico su estado me parece admirable. Aun m\u00e1s, sabiendo que tantos j\u00f3venes pianistas de todo el mundo tienen los ojos puestos en \u00e9l.<\/p>\n<p>Su mensaje contribuye a crear conciencia sobre los problemas musculo-esquel\u00e9ticos y c\u00f3mo estos pueden afectar a cualquier m\u00fasico.<\/p>\n<h4>La falta de sensibilizaci\u00f3n ante las lesiones<\/h4>\n<p>En general, a\u00fan a d\u00eda de hoy existe una gran falta de comprensi\u00f3n y sensibilizaci\u00f3n sobre el problema de las lesiones en m\u00fasicos.<\/p>\n<p>No se entienden bien las causas que las provocan (a\u00fan se habla mucho m\u00e1s de sobreuso que de mal uso). Tampoco se saben reconocer las se\u00f1ales tempranas que pueden desencadenarlas.<\/p>\n<p>Existe poca formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n en base a los principios anat\u00f3micos y biomec\u00e1nicos que acompa\u00f1an a una t\u00e9cnica saludable. El saber c\u00f3mo tocar trabajando a favor del cuerpo, y no en su contra.<\/p>\n<p>Debido a este desconocimiento se mantienen formas de pr\u00e1ctica y rutinas de estudio poco recomendables. Tampoco se cuestionan los aspectos m\u00e1s contradictorios de la ense\u00f1anza tradicional.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, con frecuencia se suele poner la atenci\u00f3n en el lado art\u00edstico excluyendo el aspecto f\u00edsico de tocar, cuando en realidad ambos aspectos deber\u00edan estar interconectados.<\/p>\n<p>Mucha gente desconoce que cuando hablamos de lesiones no se trata solamente de dolores y molestias. <strong>Estos trastornos, si se dejan sin tratar, pueden poner fin a la carrera profesional de un m\u00fasico e incluso hacerle perder parcial o completamente el uso de la extremidad implicada.<\/strong> Y eso sin contar con el da\u00f1o emocional y psicol\u00f3gico que todo esto conlleva.<\/p>\n<p>A pesar de todo, ha habido una importante toma de conciencia en las \u00faltimas d\u00e9cadas de la que podemos estar agradecidos. A d\u00eda de hoy una lesi\u00f3n es un problema reconocido que tiene soluci\u00f3n si se trata a tiempo. Pero no siempre ha sido as\u00ed.<\/p>\n<h4>El avance logrado en el reconocimiento de las lesiones<\/h4>\n<p>En los a\u00f1os 60 y 70 muy poca gente hab\u00eda o\u00eddo hablar de las lesiones de los m\u00fasicos. <strong>El hecho de que un m\u00fasico pudiera lesionarse tocando su instrumento era una idea muy controvertida.<\/strong><\/p>\n<p>Eran malos tiempos para sobrellevar una lesi\u00f3n. No hab\u00eda ninguna informaci\u00f3n disponible sobre el tema, ni m\u00e9dicos que comprendieran la naturaleza del problema. <strong>Los m\u00fasicos que las padec\u00edan lo manten\u00edan en secreto.<\/strong><\/p>\n<p>Hasta que dos pianistas cambiaron la forma de ver las cosas haciendo p\u00fablica la situaci\u00f3n que sufr\u00edan:<\/p>\n<h5>Leon Fleisher<\/h5>\n<div id=\"attachment_1578\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1578\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1578\" src=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/fleisher-247x300.jpg\" alt=\"leon-fleisher\" width=\"200\" height=\"243\" srcset=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/fleisher-247x300.jpg 247w, http:\/\/pianoacoeur.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/fleisher.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p id=\"caption-attachment-1578\" class=\"wp-caption-text\">Leon Fleisher<\/p><\/div>\n<p>En 1964 el pianista Leon Fleisher que por entonces ten\u00eda 36 a\u00f1os perdi\u00f3 misteriosamente el uso de los dedos 4 y 5 de la mano derecha en un periodo de diez meses. Los m\u00e9dicos a los que acudi\u00f3 no daban con ninguna soluci\u00f3n. Esta situaci\u00f3n le oblig\u00f3 a abandonar su carrera de concertista.<\/p>\n<p>En un principio, aunque no lo ocult\u00f3, tampoco habl\u00f3 mucho de ello p\u00fablicamente. Cansado de escuchar que el problema estaba en su cabeza y no en sus manos y sin esperanza de volver a tocar, cay\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de la capacidad de tocar es <a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/respuesta-emocional-ante-una-lesion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">un trauma de gran magnitud<\/a> para la vida de cualquier m\u00fasico. Fleisher lo expresaba as\u00ed:<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u201cCuando los dioses quieren cogerte, saben d\u00f3nde golpear: el lugar que te doler\u00e1 m\u00e1s que ning\u00fan otro.\u201d<\/p><\/blockquote>\n\n<h5>Gary Graffman<\/h5>\n<p>En 1979, otro celebrado pianista, Gary Graffman, que por entonces ten\u00eda 51 a\u00f1os, tambi\u00e9n tuvo que abandonar su carrera de concertista. El motivo fue la p\u00e9rdida progresiva de su habilidad de tocar con la mano derecha.<\/p>\n\n<p>Seg\u00fan \u00e9l mismo cuenta, 12 a\u00f1os antes tuvo un incidente que pudo ser el desencadenante. Se encontraba ensayando el concierto No. 1 de Tchaikovsky con la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn. El instrumento en el que tocaba era tan pobre en sonido que \u00e9l, enfadado, lo aporre\u00f3 haci\u00e9ndose un esguince en el 4\u00b0 dedo. Tras el concierto se tom\u00f3 unas semanas para recuperarse, pero pasado este tiempo aun le dol\u00eda.\u00a0 As\u00ed que cambi\u00f3 las digitaciones de todas las octavas para tocarlas con los dedos 1-3, metiendo los dedos 4 y 5 en el interior de la mano. Esto le daba una fuerza extra a sus octavas, y c\u00f3mo funcionaba tan bien, sigui\u00f3 haci\u00e9ndolo de manera sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Recuerda que <strong>hasta que su problema apareci\u00f3 no hab\u00eda tenido ni el m\u00e1s m\u00ednimo pensamiento sobre c\u00f3mo tocaba el piano.<\/strong> Y que solo despu\u00e9s, analizando sus movimientos, se dio cuenta de que hab\u00eda estado haciendo algo raro con su mano, y durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Al contrario que Fleisher que no habl\u00f3 mucho de ello, Graffman lo grit\u00f3 a los cuatro vientos.<\/p>\n<p>En 1981 sal\u00eda un art\u00edculo en el peri\u00f3dico <em>The New York Times<\/em> titulado <em><a href=\"http:\/\/www.nytimes.com\/1981\/06\/14\/arts\/when-a-pianist-s-fingers-fail-to-obey.html?pagewanted=all\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cWhen a Pianist&#8217;s Fingers Fail To Obey\u201d<\/a> (Cuando los dedos de un pianista dejan de obedecer)<\/em>. Se trataba de una entrevista en la que se describ\u00eda la lesi\u00f3n de Graffman en detalle, con algunos datos sobre Fleisher y hablando tambi\u00e9n de los problemas sufridos por Robert \u00a0Schumann. <strong>Este fue el primer art\u00edculo escrito en una publicaci\u00f3n general que abordaba el tema en profundidad.<\/strong><\/p>\n<p>Y lo que sucedi\u00f3 es que <strong>el mundo entero reaccion\u00f3<\/strong>. Toda la comunidad de m\u00fasicos comenz\u00f3 a hablar de ello. Y aquellos que estaban atravesando problemas similares pero manteni\u00e9ndolos en secreto comenzaron a descubrir que, de hecho, estos trastornos estaban bastante extendidos.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os siguientes se les dio el nombre con el que se conocen hoy en d\u00eda: <em>trastornos musculo-esquel\u00e9ticos<\/em> o <em>trastornos por movimientos repetitivos<\/em>. Y tambi\u00e9n fueron reconocidos como enfermedades profesionales. En 1982 surgi\u00f3 en Am\u00e9rica la especialidad m\u00e9dica <em>\u201cMedicina de la M\u00fasica\u201d<\/em>, totalmente diferenciada de la <em>\u201cMedicina del Deporte\u201d<\/em> o de otras formas de rehabilitaci\u00f3n y terapia f\u00edsica.<\/p>\n<p>A partir de ese momento <strong>ya era ampliamente aceptado el hecho de que forzar al cuerpo repetidamente a un tipo de movimientos descoordinados puede provocar una disfunci\u00f3n de consecuencias severas<\/strong> si no se pone cuidado.<\/p>\n<p>En 1986 sal\u00eda el primer n\u00famero de la revista americana <em>\u201cMedical Problems of Performing Artists\u201d<\/em> abriendo con el art\u00edculo de Gary Graffman <em><a href=\"https:\/\/www.sciandmed.com\/mppa\/journalviewer.aspx?issue=1153&amp;article=1520&amp;action=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cDoctor, can you lend an ear?\u201d<\/a> (Doctor,\u00a0 \u00bfpuede prestarme atenci\u00f3n?)<\/em>. En este art\u00edculo Graffman se lamenta de que en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n<strong> visit\u00f3 a unos dieciocho doctores y recibi\u00f3 unos dieciocho diagn\u00f3sticos diferentes.<\/strong> Tambi\u00e9n expresaba su esperanza por un futuro con una mirada m\u00e1s abierta hacia estos trastornos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda existen m\u00e9dicos especializados que pueden tratar una lesi\u00f3n de forma muy eficiente para que sane lo antes posible. Tambi\u00e9n existen profesores especializados que pueden reeducar los movimientos espec\u00edficos requeridos para tocar el piano y que conforman una t\u00e9cnica saludable.<\/p>\n<p>La lista de pianistas famosos que han sufrido una lesi\u00f3n es larga: adem\u00e1s de <em>Gary Graffman<\/em> y <em>Leon Fleisher<\/em> est\u00e1n tambi\u00e9n <em>Wanda Landowska, Artur Schnabel, Ignace Paderewski, Alexander Scriabin, Ignaz Friedman, Sergei Rachmaninoff, Clara y Robert Schumann, Glenn Gould, Michel Beroff y Richard Goode<\/em>.<\/p>\n<p>El mensaje de Lang Lang ha sido la excusa perfecta para hablar de todo esto.<\/p>\n<p>Gracias Lang Lang, por contribuir tan abiertamente en el camino de crear conciencia y normalizar las lesiones de los m\u00fasicos.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Mucha suerte en tu recuperaci\u00f3n y en tu carrera!<\/strong><\/p>\n\n<h4>Referencias:<\/h4>\n<p>Dunning, J. (1981). <em>\u201cWhen a Pianist&#8217;s Fingers Fail To Obey\u201d<\/em>. The New York Times. From: <a href=\"http:\/\/www.nytimes.com\/1981\/06\/14\/arts\/when-a-pianist-s-fingers-fail-to-obey.html?pagewanted=all\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.nytimes.com\/1981\/06\/14\/arts\/when-a-pianist-s-fingers-fail-to-obey.html?pagewanted=all<\/a><\/p>\n<p>Graffman, G. (1986). <em>\u201cDoctor, can you lend an ear?\u201d<\/em>. Medical Problems of Performing. Artists, 1, 3-6. From: <a href=\"https:\/\/www.sciandmed.com\/mppa\/journalviewer.aspx?issue=1153&amp;article=1520&amp;action=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.sciandmed.com\/mppa\/journalviewer.aspx?issue=1153&amp;article=1520&amp;action=1<\/a><\/p>\n<p>Mark, T. (2004). \u201c<em>What Every Pianist Needs To Know About The Body<\/em>\u201d. (A manual for players of keyboard instruments: piano, organ, digital keyboard, harpsichord, clavichord). Chicago, GIA Publications.<\/p>\n<p>Midgette, A., Fleisher, L. (2010). <em>\u201cIn Leon Fleisher&#8217;s book, &#8216;My Nine Lives,&#8217; a pianist faces a crippling nightmare\u201d<\/em>. The Washington Post. From: \u00a0<a href=\"http:\/\/www.washingtonpost.com\/wp-dyn\/content\/article\/2010\/11\/24\/AR2010112404224.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.washingtonpost.com\/wp-dyn\/content\/article\/2010\/11\/24\/AR2010112404224.html<\/a><\/p>\n<p>Milanovic, T. (2011). <em>\u201cHealthy virtuosity with the Taubman Approach\u201d<\/em>. 10th Australasian Piano Pedagogy Conference Proceedings. From: <a href=\"http:\/\/www.appca.com.au\/pdf\/papers2011\/Milanovic%202011%20APPC,%20Healthy%20Virtuosity%20with%20the%20Taubman%20Approach.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.appca.com.au\/pdf\/papers2011\/Milanovic%202011%20APPC,%20Healthy%20Virtuosity%20with%20the%20Taubman%20Approach.pdf<\/a><\/p>\n<p>Pascarelli, E., Quilter D. (1994). \u00ab<em>Repetitive Strain Injury: A Compter User&#8217;s Guide\u00bb.<\/em> Wiley (February 15, 1994).<\/p>\n<p>PBS NewsHour. (2011). <em>\u201cPiano Virtuoso Fleisher on Overcoming Disability That Nearly Silenced Career\u201d<\/em>. PBS NewsHour&#8217;s Channel. From: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FZLvhZvO2v4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FZLvhZvO2v4<\/a><\/p>\n<p>Taylor, David A. (1999). <em>\u201cPaderewski\u2019s Piano\u201d<\/em>. Smithsonian Magazine. From: <a href=\"http:\/\/www.smithsonianmag.com\/arts-culture\/paderewskis-piano-164445847\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.smithsonianmag.com\/arts-culture\/paderewskis-piano-164445847\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un par de semanas el famoso pianista Lang Lang public\u00f3 un comunicado en sus redes sociales en el que explicaba las razones por las que hab\u00eda decidido cancelar todas sus actuaciones por un periodo de un mes y medio. 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