{"id":2648,"date":"2017-10-29T22:17:29","date_gmt":"2017-10-29T21:17:29","guid":{"rendered":"http:\/\/pianoacoeur.com\/?p=2648"},"modified":"2018-06-05T00:50:43","modified_gmt":"2018-06-04T22:50:43","slug":"lesiones-de-los-pianistas-por-que-muchos-no-se-recuperan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-por-que-muchos-no-se-recuperan\/","title":{"rendered":"Las lesiones de los pianistas: Por qu\u00e9 muchos pianistas no se recuperan (por Thomas Mark)"},"content":{"rendered":"<h4>Las lesiones de los pianistas: La reeducaci\u00f3n del movimiento es la clave de la recuperaci\u00f3n<\/h4>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-la-reeducacion-clave-de-la-recuperacion\" rel=\"noopener\">Introducci\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-cuatro-causas-de-lesion\" rel=\"noopener\">Las cuatro causas de lesi\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-desarrollo-lesion\" rel=\"noopener\">C\u00f3mo se desarrolla una lesi\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-la-cura-de-la-lesion\" rel=\"noopener\">La cura de la lesi\u00f3n<\/a><\/li>\n<li>Por qu\u00e9 muchos pianistas no se recuperan<\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-obstaculos-para-la-comprension\" rel=\"noopener\">Dos obst\u00e1culos para la comprensi\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-conclusion\" rel=\"noopener\">Conclusi\u00f3n<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h2>5. Por qu\u00e9 muchos pianistas no se recuperan<\/h2>\n<p>Para curar una lesi\u00f3n debemos eliminar su causa. Esto suena demasiado obvio para tener que enfatizarlo, pero de hecho la reeducaci\u00f3n del movimiento, que es el modo de lograrlo, con frecuencia no sucede. Hay varias razones por las que a menudo los pianistas lesionados no optan por la reeducaci\u00f3n que los curar\u00eda de sus lesiones.<\/p>\n<p>Muchos pianistas lesionados no entienden la necesidad de una reeducaci\u00f3n o no creen en la posibilidad de poder moverse de manera diferente para tocar el piano. Despu\u00e9s de todo, tocan el piano como siempre lo han hecho, de la forma en que les ense\u00f1aron a tocar. En lugar de admitir deficiencias en su t\u00e9cnica, ellos (o sus profesores) pueden insistir en que la lesi\u00f3n &#8216;no tiene nada que ver&#8217; con tocar el piano, sino que tiene otra causa (cuando esto no suele ser el caso). En consecuencia, cuando aparece la lesi\u00f3n raramente buscan a alguien que analice su t\u00e9cnica, identifique el problema t\u00e9cnico y encuentre una soluci\u00f3n. En su lugar, recurren a estrategias visiblemente ineficientes como la negaci\u00f3n, el pensamiento ilusorio o el tratar de sobrellevarlo. Dicen: \u201cdescansar\u00e9 el fin de semana y el lunes estar\u00e9 mejor\u201d o \u201ccreo que he tocado demasiado, me lo voy a tomar con calma por un tiempo\u201d. Algunas veces los primeros s\u00edntomas son bienvenidos, y la gente dice: \u201cdebo de estar haciendo verdaderos progresos durante mi pr\u00e1ctica, puedo sentirlo en mis brazos\u201d (la falacia de \u201cno hay ganancia sin dolor\u201d). O bien, mal guiados por los discursos de algunos libros dicen \u201csolo es que he intentado hacer demasiado sin un calentamiento adecuado, a partir de ahora tendr\u00e9 siempre cuidado de calentar\u201d o \u201csupongo que necesito ejercitarme y desarrollar fuerza en los dedos\u201d. A medida que la lesi\u00f3n persiste y surge la desesperaci\u00f3n, recurren a m\u00e9dicos, fisioterapeutas, quiropr\u00e1cticos, acupunturistas, nutricionistas, masajistas; la lista es interminable. Todos estos profesionales pueden ayudar, especialmente en el tratamiento de la afecci\u00f3n aguda, pero solo de forma limitada. No est\u00e1n formados para hacer lo que realmente es necesario, es decir, ense\u00f1ar a la persona c\u00f3mo tocar el piano sin peligro de volver a lesionarse.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a un punto que para los pianistas es de vital importancia reconocer: las lesiones de los pianistas raramente son problemas m\u00e9dicos, son problemas de movimiento. Una lesi\u00f3n se considerar\u00eda un problema m\u00e9dico si fuera causada por una enfermedad o un traumatismo. Ocasionalmente puede suceder; El s\u00edndrome del t\u00fanel carpiano, por ejemplo, puede ser causado por la diabetes y el dolor en el brazo puede ser causado por una fractura o un esguince. Estas condiciones son tratadas apropiadamente por la ciencia m\u00e9dica. Pero (seg\u00fan algunos autores) tales casos representan solo alrededor del 5% de las lesiones de los pianistas. Se deduce que aproximadamente el 95% de las lesiones de los pianistas no son problemas m\u00e9dicos; no provienen de una enfermedad o traumatismo, sino de la forma en que la persona habitualmente usa su cuerpo. Esto explica por qu\u00e9 los profesionales de la salud rara vez son de gran ayuda para los pianistas que buscan una cura permanente. Un pianista lesionado no necesita un m\u00e9dico, necesita un profesor, y la soluci\u00f3n a las lesiones de los pianistas, un problema de proporciones casi epid\u00e9micas, no va venir de un tratamiento m\u00e9dico, sino de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estar lesionado puede ser emocionalmente devastador para un pianista. Si los pensamientos, las aspiraciones y, tal vez, el sustento de una persona se centran alrededor del piano, entonces ser incapaz de tocar en la mejores condiciones, incapaz de tocar sin dolor, tal vez incapaz de tocar en absoluto, es una experiencia terrible. Los pianistas lesionados a menudo se sienten profundamente deprimidos y desmotivados. La lesi\u00f3n puede convertirse en un estigma y el pianista lesionado se siente aislado, rechazado, inadecuado y humillado. La depresi\u00f3n y la sensaci\u00f3n de desesperanza pueden ser obst\u00e1culos para la recuperaci\u00f3n. Un pianista lesionado necesita desesperadamente apoyo emocional y comprensi\u00f3n de amigos, parientes, colegas y profesores.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, muchos compa\u00f1eros y profesores, aunque bien intencionados y comprensivos, pueden ofrecer solo una ayuda limitada. Normalmente, ofrecen apoyo moral, lo cual es esencial, pero pocos tienen una comprensi\u00f3n clara de las causas de las lesiones o las condiciones para la recuperaci\u00f3n; pocos tienen la informaci\u00f3n que necesitan para evitar lesiones en sus alumnos o para mostrarle a un pianista lesionado c\u00f3mo recuperarse. Lo que describ\u00ed unos p\u00e1rrafos atr\u00e1s como \u201cestrategias visiblemente ineficientes\u201d son aquellas que se invocan con m\u00e1s frecuencia por profesores y pianistas de todos los niveles. Esto es comprensible; despu\u00e9s de todo, la informaci\u00f3n requerida no forma parte de la mayor\u00eda de los curr\u00edculos de m\u00fasica, las clases de pedagog\u00eda o los programas de conservatorio. Suponiendo, con una l\u00f3gica generalmente equivocada, que el problema es un problema m\u00e9dico, no un problema de movimiento, los profesores y compa\u00f1eros pueden enviar al pianista lesionado para que reciba tratamiento m\u00e9dico o terapia. Tal tratamiento rara vez produce una cura completa y permanente, por lo que los profesores y compa\u00f1eros se sienten incapaces, frustrados y angustiados junto con el pianista lesionado. El problema general se resolver\u00e1 solo cuando una informaci\u00f3n de calidad sea parte de la formaci\u00f3n de cada pianista. El d\u00eda que los profesores tengan la informaci\u00f3n y los estudiantes aprendan desde el primer momento los principios del movimiento eficiente y libre de estr\u00e9s, las lesiones de los pianistas dejar\u00e1n de producirse.<\/p>\n<p>Las revistas de piano y los libros sobre t\u00e9cnica no suelen ser muy \u00fatiles para el pianista lesionado. Pocos debates sobre las lesiones de los pianistas enfatizan la reeducaci\u00f3n del movimiento y las estrategias que se recomiendan no son especialmente efectivas, ya sea para evitar o para curar las lesiones. Estas incluyen \u201caumentar la resistencia\u201d, \u201cdesarrollar fuerza\u201d, \u201ctomarse descansos frecuentes, calentar, moderar el ritmo de estudio\u201d, y cosas por el estilo. No estoy en desacuerdo con ninguna de estas sugerencias en s\u00ed mismas; todas son buenas propuestas para hacer y pueden contribuir a nuestra capacidad para resistir las lesiones. Pero no son la respuesta completa; una persona puede llevarlas todas a cabo y seguir lesionada. Por ejemplo: supongamos que mi forma de tocar octavas implica flexionar mi mu\u00f1eca en\u00e9rgicamente. Hay razones anat\u00f3micas por las cuales la flexi\u00f3n repetida y en\u00e9rgica de la mu\u00f1eca es peligrosa; es, de hecho, una de las causas comunes del s\u00edndrome del t\u00fanel carpiano. Por lo tanto, si as\u00ed es como toco las octavas, me arriesgo a sufrir una lesi\u00f3n. Incluso si tomo descansos, me preparo antes de practicar, etc., seguir\u00e1 siendo cierto que con cada octava que toco estar\u00e9 estresando los tendones de mi mu\u00f1eca. Si utilizo movimientos de naturaleza estresante para tocar octavas, entonces decirme que evite las lesiones calentando antes de practicar la Rapsodia H\u00fangara No. 6 es como decirle a un fumador que respire profundamente antes de encenderse un cigarro para evitar el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n. Los calentamientos y las respiraciones profundas son excelentes, pero no eliminan la causa del problema. As\u00ed como el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n es causado por el tabaquismo, no por la falta de ejercicios para mejorar la salud pulmonar, las lesiones de los pianistas son causadas por movimientos de naturaleza estresante, no por falta de calentamiento, descansos, etc.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es que un buen pianista puede tocar de una manera que estrese al cuerpo? Creo que hay dos motivos principales. El primero, la t\u00e9cnica de la mayor\u00eda de las personas no se elige deliberadamente. Es decir: la persona no analiza los movimientos necesarios para reproducir un pasaje y practica esos movimientos. En su lugar, la persona simplemente encuentra una manera, con sus propios medios y a base de ensayo y error, para llegar a tocar las notas correctas. Con la repetici\u00f3n constante, los movimientos se convierten en h\u00e1bitos. A veces, los movimientos adquiridos de este modo ser\u00e1n eficientes. Pero no hay una garant\u00eda. Nuestros cuerpos pueden acostumbrarse a los movimientos ineficientes tanto como se acostumbran a los eficientes, y cuando estamos acostumbrados a ellos, los ineficientes se perciben como \u201cnaturales\u201d. He escuchado a pianistas con t\u00e9cnicas llenas de movimientos potencialmente da\u00f1inos describir su t\u00e9cnica como \u201cnatural\u201d y \u201crelajada\u201d.<\/p>\n<p>El segundo motivo por el que las personas terminan tocando con movimientos de naturaleza estresante es porque se les ense\u00f1an estos movimientos estresantes. Ning\u00fan profesor ense\u00f1ar\u00eda movimientos da\u00f1inos de saber que lo son. Pero muy pocos profesores entienden los principios del movimiento eficiente, y algunas formas de movimiento que son peligrosas para nuestra salud est\u00e1n firmemente establecidas en la pedagog\u00eda tradicional. Dar\u00e9 solo un ejemplo: tocar con los \u201cdedos curvados\u201d.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u201cdedos curvados\u201d es vaga, as\u00ed que seamos m\u00e1s precisos. Cuando mantenemos nuestras manos en una posici\u00f3n relajada descansando a ambos lados del cuerpo, los dedos adoptan una posici\u00f3n suavemente curvada. Llamar\u00e9 a esto la \u201ccurva natural\u201d y es, de hecho, la posici\u00f3n de los dedos apropiada para tocar el piano. Pero algunos m\u00e9todos ense\u00f1an a los estudiantes a encorvar las dos articulaciones finales de los dedos, lo que resulta en una curva m\u00e1s pronunciada que la \u201cnatural\u201d. Llamar\u00e9 a esto <em>\u201cdedos encorvados\u201d<\/em>, y es potencialmente lesivo. La raz\u00f3n por la cual tocar con los dedos encorvados es perjudicial es porque las dos articulaciones finales de los dedos se mueven gracias a los m\u00fasculos flexores de la parte inferior del antebrazo. Sostener los dedos encorvados requiere mantener la contracci\u00f3n de estos m\u00fasculos flexores. Levantar los dedos, por otro lado, se logra contrayendo los m\u00fasculos extensores en la parte superior del antebrazo. Por lo tanto, si levanto mis dedos mientras mantengo una \u201ccurva m\u00e1s pronunciada que la natural\u201d en las dos articulaciones finales, estoy usando m\u00fasculos flexores y extensores simult\u00e1neamente; en otras palabras, estoy contrayendo al mismo tiempo m\u00fasculos opuestos. La contracci\u00f3n simult\u00e1nea de m\u00fasculos opuestos es una causa de lesi\u00f3n; hay pianistas que han sufrido lesiones tocando con los dedos encorvados (ver la historia de Beth Tomassetti en <em>Oregon Musician<\/em>, oto\u00f1o, 1995).<\/p>\n<p>Que tocar con los dedos encorvados sea un movimiento de naturaleza estresante no es tan solo una opini\u00f3n para que las personas la acepten o la rechacen seg\u00fan su elecci\u00f3n. Es un hecho anat\u00f3mico. No hay manera, anat\u00f3micamente hablando, de levantar los dedos encorvados sin realizar una contracci\u00f3n simult\u00e1nea de m\u00fasculos opuestos. Ni por muchas horas que estudiemos, ni por muchos ejercicios que hagamos dirigidos a desarrollar la \u201cindependencia de los dedos\u201d o la \u201cfuerza de los dedos\u201d, ni por mucho que nos digamos a nosotros mismos que debemos \u201crelajarnos\u201d; nada de esto cambiar\u00e1 la forma en que est\u00e1n hechos nuestros cuerpos. El hecho anat\u00f3mico es que si tocamos en esta posici\u00f3n nos arriesgamos a sufrir una lesi\u00f3n. Sin embargo, tocar con los dedos encorvados no solo es tolerado, sino que es recomendado por algunos m\u00e9todos de piano. Hay m\u00e9todos para principiantes que les dicen a los estudiantes que usen un l\u00e1piz para alinear las puntas de los dedos en una l\u00ednea recta, una receta para producir la contracci\u00f3n simultanea de m\u00fasculos opuestos. Si el alumno toca de esa manera y practica diligentemente, nadie deber\u00eda sorprenderse si el resultado es una lesi\u00f3n. (Perm\u00edtanme se\u00f1alar nuevamente que aunque los dedos \u201cencorvados\u201d son peligrosos, la \u201ccurva natural\u201d es correcta, la \u201ccurva natural\u201d no es lo que estoy discutiendo. Adem\u00e1s, soy consciente de que no todos los que tocan con los dedos encorvados terminan lesionados. Algunas personas tienen suerte, sus cuerpos son m\u00e1s resistentes, o lo que sea. Pero eso no altera los hechos presentados aqu\u00ed; despu\u00e9s de todo, algunas personas fuman durante sesenta a\u00f1os sin desarrollar c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, pero fumar sigue siendo la principal causa del c\u00e1ncer de pulm\u00f3n).<\/p>\n<p>Los movimientos que pueden causar lesiones no necesariamente se sienten como malos o son dolorosos. De hecho, no son peligrosos en tareas no repetitivas. Son peligrosos para los pianistas porque tocar el piano es extremadamente repetitivo. Un manual sobre lesiones por estr\u00e9s repetitivo considera \u201caltamente repetitiva\u201d cualquier tarea que requiera 1500 o m\u00e1s repeticiones por hora. Eso puede parecer mucho, pero no es nada comparado con tocar el piano. El \u00edndice de repetici\u00f3n por hora para las semicorcheas configurando el metr\u00f3nomo a 120 es de 28.800 repeticiones, un n\u00famero que podr\u00eda dar una apoplej\u00eda a un inspector de salud. De hecho, s\u00ed que podemos tocar semicorcheas a 120, pero no podemos usar cualquier movimiento para hacerlo; algunos movimientos permiten realizar este nivel de repetici\u00f3n con seguridad, y otros no.<\/p>\n<p>Aprender una forma de moverse al piano menos estresante para el cuerpo significa abandonar los viejos h\u00e1bitos f\u00edsicos y reemplazarlos por otros nuevos. Esto es posible hacerlo, aunque lleva tiempo y dedicaci\u00f3n. Pero hay adem\u00e1s un problema m\u00e1s profundo: las viejas formas pueden estar incrustadas no solo en nuestros cuerpos sino tambi\u00e9n en nuestras mentes. Supongamos que me he lesionado por mi forma de tocar octavas. Pero supongamos adem\u00e1s que fue un profesor a quien admiro profundamente\u00a0 quien me ense\u00f1\u00f3 a tocar octavas. Aprender una nueva forma de tocar octavas puede hacer que modifique mi opini\u00f3n sobre mi antiguo profesor. Puede obligarme a repensar muchos aspectos de mi propia ense\u00f1anza y forma de tocar, y puedo verme obligado a concluir que algunas de las cosas que antes cre\u00eda con sinceridad no eran en realidad lo mejor. <strong>En resumen, la reeducaci\u00f3n del movimiento me obliga a examinarme a m\u00ed mismo y mi relaci\u00f3n con el piano, y debo estar preparado para cuestionar y cambiar mis actitudes y creencias<\/strong>. Incluso si los resultados hacen que el esfuerzo valga la pena, el proceso no es f\u00e1cil.<\/p>\n<h4><a href=\"http:\/\/pianoacoeur.com\/es\/lesiones-de-los-pianistas-obstaculos-para-la-comprension\" rel=\"noopener\">&gt;&gt; 6. Dos obst\u00e1culos para la comprensi\u00f3n<\/a><\/h4>\n\n<p>(Traducido del art\u00edculo <a href=\"http:\/\/www.pianomap.com\/Injuriesindex.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Pianists&#8217; Injuries: Movement Retraining is the Key to Recovery<\/em><\/a>).<\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las lesiones de los pianistas: La reeducaci\u00f3n del movimiento es la clave de la recuperaci\u00f3n Introducci\u00f3n Las cuatro causas de lesi\u00f3n C\u00f3mo se desarrolla una lesi\u00f3n La cura de la lesi\u00f3n Por qu\u00e9 muchos pianistas no se recuperan Dos obst\u00e1culos para la comprensi\u00f3n Conclusi\u00f3n 5. 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