La desviación de la mano: una de las principales causas de lesión en pianistas

En este video Edna Golandsky habla de la desviación de la mano (hacia el quinto dedo y hacia el pulgar). Explica por qué es un hábito tan perjudicial para los pianistas. También señala las causas que lo originan y las soluciones a implementar en la técnica para evitarlo.

desviación cubital-radial

Rango extremo de desviación cubital y radial.

El nombre más correcto es desviación cubital o radial (twisting en inglés). Quiero aclarar que la desviación cubital es una desviación de la mano hacia el lado del quinto dedo y la desviación radial hacia el lado del pulgar.

Se produce cuando la mano pierde su alineamiento con el antebrazo desviándose hacia la izquierda o derecha más allá del rango medio de movimiento.

El rango lateral de movimiento de la muñeca no es muy amplio. En cuanto se desvía un poco más de la cuenta se sitúa en el rango extremo, donde el movimiento es más difícil. Y ya de por sí los movimientos laterales de muñeca son lentos y poco eficientes para el piano.

Esta desviación también destruye la unidad dedos-mano-antebrazo haciendo que la mano se sienta desconectada del antebrazo.

Por si fuera poco conforme la mano se aleja de su posición neutra los dedos pierden tanto fuerza como libertad.  Esto es debido a que la parte más fina de la muñeca es como un cuello de botella por el que pasan tendones y el nervio mediano. Al desviar la mano los tendones tiene que trabajar contra esa presion y se producen fricciones. Esto puede causar dolor en la muñeca y provocar la aparición del síndrome del túnel carpiano.

La desviación cubital

La desviación más común es la desviación cubital (hacia el lado del quinto dedo), y es una de las principales causas de lesión en pianistas.

Las manos se orientan hacia afuera dando una apariencia característica. Dorothy Taubman comparaba esta apariencia con la de los pies de Charlie Chaplin.

Como ya he dicho, esta desviación destruye la unidad dedos-mano-antebrazo. Además, con frecuencia va unida a una organización incorrecta del movimiento con orientación hacia el pulgar. De ello hablaré más adelante en otro artículo.

La desviación cubital produce la sensación de que los dedos cuarto y quinto son débiles. Muy al contrario, cuando hay un correcto alineamiento y la orientación del movimiento también es correcta; y cuando los movimientos hacia adentro y hacia afuera del brazo se ajustan a la longitud de cada dedo, los dedos cuarto y quinto se sienten tan fuertes y solidos como los otros.

Algunas situaciones que pueden dar lugar a la desviación cubital:

  • Tocar el pulgar en pasajes de teclas blancas.
  • Llevar el pulgar a una tecla negra súbitamente.
  • Tocar octavas con 1 y 4 o 1 y 3.
  • Tocar evitando que los dedos largos se sitúen sobre el área de las teclas negras.
  • Separar en exceso los codos del cuerpo.

Solución: los movimientos del brazo

La solución son los movimientos del brazo hacia adentro y hacia afuera en el teclado.

Poniendo como referencia la tapa del piano el brazo se mueve hacia adentro, acercándose a la tapa y hacia afuera, alejándose de la tapa.

En una técnica natural es importante respetar la forma de la mano y la longitud de cada dedo. Hay que mantener la relación existente entre los dedos largos y cortos. Son los movimientos del brazo los que llevan a cada dedo a su posición adecuada para tocar. Esto evita que los dedos tengan que estirarse o encogerse para alcanza la tecla, o que la mano tenga que desviarse.

Ejemplo en teclas blancas:

Movimientos hacia adentro y afuera en 5 notas

Movimientos del brazo hacia adentro y hacia afuera en 5 teclas blancas.

Al tocar en teclas blancas, como en el video (minuto 1:05), hay otros movimientos ademas de la rotación. Por ejemplo, cuando se va del 1 al 2 también tiene que haber un movimiento del brazo hacia afuera que coloque al segundo dedo en la posición adecuada de la tecla.

Si este movimiento no se produce, el segundo dedo tocaría en una parte más pesada de la tecla, lo que no tiene mucho sentido en una sucesión de teclas blancas.

Para evitar esto muchas personas desvían la mano hacia el lado del quinto dedo como compensación por la falta de movilidad del brazo. La otra posibilidad es que el segundo dedo se encorve para tocar en la parte ligera de la tecla, lo cual también es perjudicial. Puedes leer este artículo “Posición de los dedos en el piano: curvar vs encorvar” que habla sobre encorvar los dedos y la tensión que eso produce.

Los movimientos del brazo hacia adentro y hacia afuera se realizan desde la punta del dedo hasta la articulación del hombro. Requieren mantener la unidad dedos-mano-antebrazo y que la articulación del hombro este libre. Edna puntualiza en el video que este movimiento debe ser iniciado por el antebrazo para que otras partes que son menos eficientes se muevan menos.

Todos los movimientos tienen que tener su proporción justa. Cuando se combina la rotación con los movimientos hacia adentro y hacia afuera, los gestos en arco y todo lo demás; cada movimiento minimiza a los otros. Cuando cada movimiento está presente en su justa medida las dificultades desaparecen.

Ejemplo del pulgar en una tecla negra:

Movimientos del brazo hacia adentro para situar el pulgar de manera gradual.

Cuando se toca en el área de las teclas negras, especialmente cuando el pulgar y el quinto dedo tocan teclas negras, los dedos largos deben situarse en la parte interior del teclado.

Para llevar el pulgar a esa posición los movimientos del brazo deben ser graduales en la nota o notas precedentes. Así se evita la desviación de la mano en el último momento.

Cuando los dedos largos tocan en el área de las teclas negras, donde la tecla es más pesada, una técnica de dedos articulados (aislados del antebrazo) no es suficiente y se suele experimentar dificultad. Pero cuando los dedos se accionan en conexión con la mano y el antebrazo, gracias su mayor masa, resulta muy fácil vencer la resistencia de la tecla incluso en el interior.

(Para ver el video activa los subtítulos en español si estos no se muestran por defecto).

Bibliografía:

Golandsky E. The Golandsky Institute. (2008). Twisting A Major Cause of Wrist – an excerpt from the Taubman 10 DVD Series”. From: https://www.youtube.com/watch?v=2H3O0AyvJm8 (accessed 25/01/2017).

Mark, T. (2004). “What Every Pianist Needs To Know About The Body”. (A manual for players of keyboard instruments: piano, organ, digital keyboard, harpsichord, clavichord). Chicago, GIA Publications.

Taubman Institute (1986). Choreography of the hands: The work of Dorothy Taubman.
Amherst, MA: Sawmill River Productions. From: https://youtu.be/suwdLaYBaAs (accessed 25/01/2017).

 

Posición de los dedos en el piano: curvar vs encorvar

La posición de los dedos es un elemento muy importante en una técnica natural del piano.

En este video Edna Golandsky señala las diferencias entre tocar encorvando los dedos, lo cual es un hábito perjudicial; y tocar manteniendo la curvatura natural, que es la manera más correcta y saludable de accionar los dedos.

Si dejamos descansar los brazos a cada lado del cuerpo veremos que los dedos adquieren una ligera curvatura. Esta es la curvatura natural de la que hablo. Ningún musculo se activa para mantener esta posición, por lo tanto es una posición neutra para los dedos.

Al encorvar los dedos se adopta una curvatura más pronunciada. Las falanges de los dedos se doblan hacia el interior de la mano, especialmente la tercera falange (la de la uña).

dedos encorvados

Dedos encorvados.

curvatura natural

Dedos manteniendo su curvatura natural.

Distinguir el movimiento libre del restrictivo

Educar el sentido kinestésico es tan importante para un músico como lo es tener un oído bien entrenado y afinado, ya que el músico hace uso de su cuerpo y del movimiento para crear la música. Por eso es fundamental que el alumno aprenda a distinguir por sí mismo la calidad del movimiento basándose en las propias sensaciones.

En este caso vamos a experimentar con las dos situaciones descritas tal y como se ve en el video.

Primero movemos los dedos arriba y abajo rápidamente… Pero antes de nada un pequeño apunte: es un requisito que el movimiento se realice desde los nudillos (no desde las falanges) y que se mantenga en el rango medio de la articulación (evitamos siempre los extremos donde el movimiento es más dificultoso).

Dicho esto, cuando movemos los dedos arriba y abajo del modo descrito, si los mantenemos con su curvatura natural el movimiento se siente cómodo y libre.

Pero si en las mismas circunstancias movemos los dedos manteniéndolos encorvados veremos en seguida que el movimiento se siente más trabajoso y restrictivo en comparación.

Lo mismo sucede al mover la mano arriba y abajo rápidamente manteniendo los dedos encorvados o libres. La diferencia es fácil de percibir.

Para entender lo que pasa en cada caso es importante conocer algunas nociones de anatomía.

Dónde están los músculos que mueven los dedos

Los músculos que mueven los dedos no se encuentran en los dedos (en los dedos no hay músculos). Se encuentran en la mano y en el antebrazo.

En la mano:

En la mano están los músculos lumbricales e interóseos que flexionan la primera falange de los dedos a la altura de la articulación de los nudillos (articulación metacarpo-falángica). Este es el grupo muscular más adecuado para accionar los dedos en el piano.

En el antebrazo:

En la cara anterior del antebrazo se encuentran los músculos flexor profundo y flexor superficial de los dedos que flexionan la tercera y segunda falange respetivamente (los responsables de encorvar los dedos). Flexionan las falanges enroscando los dedos sobre si mismos del mismo modo en que un cordón enrosca una persiana. Deben atravesar la muñeca y la mano hasta llegar a los dedos. Las posturas desviadas de la mano pueden causar fricciones e irritarlos.

También en el antebrazo pero en su cara posterior se encuentra el musculo extensor común de los dedos que extiende la primera falange desde los nudillos de la mano (articulación metacarpo-falángica).

Así que en cada cara del antebrazo hay grupos musculares con funciones opuestas: músculos flexores en la cara anterior y músculos extensores en la cara posterior. Para que un grupo de músculos funcione con efectividad el grupo opuesto debe liberarse para permitir ese movimiento. Y si no se libera y ambos grupos musculares están activos, están trabajando uno en contra del otro produciendo tensión estática o isométrica en el antebrazo.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Pues el problema no viene del hecho de encorvar los dedos, sino de mantenerlos encorvados al liberar la tecla. Tras el ataque, los dedos vuelven a su posición mediante la activación de los músculos extensores de los dedos que están en el antebrazo. Pero si en la liberación el dedo se mantiene encorvado, se suma a esta actividad muscular la de los flexores situados también en el antebrazo. Y entonces ya tenemos los dos grupos opuestos trabajando simultáneamente.

Curiosamente después de todo lo dicho, encorvar los dedos al tocar no tiene por qué ser perjudicial si el dedo se libera correctamente en su forma natural. Muchos pianistas lo hacen. El problema surge cuando los dedos tienen tendencia a encorvarse de manera persistente o cuando directamente permanecen encorvados para tocar. En ese caso se está usando una tensión innecesaria y el movimiento se vuelve perjudicial y puede ser causa de lesión.

Algunos factores importantes que inducen a tocar con los dedos encorvados:

  • Partir de una posición con los dedos redondeados. (Hoy en día la posición de dedos redondeados sigue estando muy extendida. Algunos métodos promueven esta posición por ejemplo pidiendo al alumno que imagine una bola en el interior de la mano. Pero esto puede conducir a la adquisición de este mal hábito).
  • Tratar de evitar el área de las teclas negras con los dedos largos, especialmente el tercer dedo.
  • La falta de movimientos hacia adentro y hacia afuera del brazo en la técnica.

En el Enfoque Taubman se enseña a liberar correctamente los dedos, pero también la técnica necesaria para tocar manteniendo los dedos en su curvatura natural en todo momento. Lo cual promueve una gran fluidez y libertad de movimiento.

(Para ver el video activa los subtítulos en español si estos no se muestran por defecto).

Bibliografía:

Golandsky E. The Golandsky Institute. (2008). “Finger Use Curling versus Curving – an excerpt from the Taubman 10 DVD Series”. From: https://www.youtube.com/watch?v=_ydx84Sp1rc

Mark, T. (2004). “What Every Pianist Needs To Know About The Body”. (A manual for players of keyboard instruments: piano, organ, digital keyboard, harpsichord, clavichord). Chicago, GIA Publications.

Taubman D. (1988). “A teacher’s perspective on musicians’ injuries”, in Roehmann F. L., Wilson F.R., (editors) “The Biology of Music Making”,: MMB Music, pp. 144-153, (St. Louis, 1988).